La Melancolía, la Tetractus, los siete escalones, el séptimo cajón y las siete pausas del Gran salto de la Obra. El paraguas simboliza la vía húmeda.
Dibujo a lápiz sobre papel Schoeller Durex de 180 gramos. Tamaño A4.
Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.
A raíz de haber decidido completar un estudio iniciado hace años sobre el grabado “La Melancolía” de Alberto Durero y para darle un cierre que merezca publicación.
Estoy realizando una serie de dibujos y textos definitivos sobre la melancolía citada.
www.elcodigodelaobramultiple.blogspot.com
Sitio para el desarrollo del Código de Ética de la Obra Múltiple, con el objetivo de regular la circulación de las obras de arte múltiples por el mercado de arte contemporáneo. Ediciones del año verde.
sábado, 31 de mayo de 2014
La Tetractus y las siete pausas del salto de la Gran Obra.
La Melancolía, la Tetractus, los siete escalones, el séptimo cajón y las siete pausas del Gran salto de la Obra. El paraguas simboliza la vía húmeda.
Dibujo a lápiz sobre papel Schoeller Durex de 180 gramos. Tamaño A4.
Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.
A raíz de haber decidido completar un estudio iniciado hace años sobre el grabado “La Melancolía” de Alberto Durero y para darle un cierre que merezca publicación.
Estoy realizando una serie de dibujos y textos definitivos sobre la melancolía citada.
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viernes, 30 de mayo de 2014
El Tablero de Júpiter. La Melancolía.



El Tablero de Júpiter, la Ménsula Jovis, el Sello de los planetas, el talismán de Júpiter, Juvans Pater, padre joven que encarceló al suyo en el fondo de la tierra, a Saturno que lo quiso devorar y por eso lo destronó. Tal como al padre Saturno se lo habían anticipado y por eso se comía a sus hijos. La Melancolía sueña con el trofeo de la Gran Obra, la Piedra Filosofal que contiene la Tetracto o el Tablero que contiene el siete, 3 + 4 = 7. Según la fórmula de Paracelso, gran alquimista, la Ménsula Jovis debía estar: ”forjada sobre una placa redonda del estaño más puro de Inglaterra. En una de sus caras se estampará la cifra misteriosa del planeta que hace el número 34 y en su reverso se grabará el signo jeroglífico del planeta. Con los troqueles se comenzarán a imprimir sobre la placa los signos misteriosos cuando sea favorable la constelación del planeta, entrando la luna en el primer grado del signo de Libra y Júpiter concordando con el Sol”. Los tableros de cuatro columnas son atribuidos a Júpiter, los de ocho a Mercurio, los de siete columnas a Venus, los de cinco a Marte, los de nueve a la Luna y los de seis al Sol. Los siete planetas conocidos entonces eran Venus que representa el cobre, el Sol que representa el oro, Saturno que representa el plomo. Mercurio que representa el mercurio, Júpiter que representa el estaño, la Luna que representa la plata y Marte que representa el hierro. El estaño era muy escaso, los romanos agotaron el español y fue Inglaterra y Checoslovaquia quienes lo suministraron hasta el Renacimiento. Con el estaño aleado al cobre se consigue el bronce, por eso su importancia económica.
El Tablero de la Melancolía es un sistema determinado de ecuaciones con un solo resultado: 34. Todas las columnas suman 34. Todos los cuadrantes suman 34. Las diagonales suman 34, el cuadrante del centro también suma 34. El sistema se pliega sobre sí mismo suma o restando, tiene reversibilidad aritmética y geométrica, esta última muestra las propiedades estereonométricas de los números, o sea las propiedades de los números de producir figuras y poder invadir el espacio. Concepto pitagórico muy antiguo. La figura resultante uniendo con una línea la serie desde el 1 hasta el 16 es la que se puede ver en la ficha, cerrándola en los segmentos: 5- 16 y 1- 12 se consigue la figura que plegada cuatro veces sobre sí misma produce justamente un cuadrado.
Texto y fichas: Alfredo Benavidez Bedoya.
(Continuará)
miércoles, 28 de mayo de 2014
La Melancolía. La Tetractus.

La Melancolía. La Tetractus.
La Tetractus es la relación armónica de los primeros cuatro números cuya suma consecutiva tiene por resultado diez. La Década o decena, la vuelta a la unidad. Es el Número divino porque es modelo incluso para los dioses. Los pitagóricos pensaba que el mundo está constituido por números y por las relaciones entre ellos. La Tetractus está en el juramento pitagórico y también en la Cábala hebrea, pues ésta se originó en el Egipto alejandrino y está impregnada de neopitagorismo y magia egipcia. Los griegos no representaban los números con los signos que usamos nosotros dado que éstos son arábigos y posteriores, representaban los números con letras del alfabeto griego o con conjuntos de puntos, lo que daba lugar a los Números Figurados. Éstos son lo que hacemos nosotros al jugar dibujando con monedas y armar formas regulares sobre la mesa. Los Números figurados son la correspondencia en el espacio de los números concretos, se pueden formar figuras planas simples, figuras compuestas por las simples y con todas ellas también se pueden formar figuras con volumen. O sea poliedros como el que aparece en La Melancolía, poliedro que está formado por triángulos equiláteros, los cuales tienen inscripta la Tetractus, como se puede ver en el estudio del sistema geométrico subyacente en la composición del grabado de Durero.
Lista de los personajes y atributos de la Melancolía:
Mujer alada pensativa. Niño alado escribiendo en una tablilla de cera. El perro compañero de Saturno. Romboide irregular y truncado, representando la Piedra Filosofal. Piedra de molino con su agujero fuera del centro equidistante. Es habitual en un tipo de piedra de molino. Manojo de llaves colgando de la cintura de la Melancolía. Cometa cayendo. Arco iris con los colores primordiales. Dragón llevando la cartela con la palabra Melancolía. Mar. Elemento, el agua, relacionada con el mar mercurial alquímico.
Instrumentos de medición: el reloj de arena y la campana que da las horas, miden el Tiempo que corresponde a Saturno. La balanza que está en equilibrio, si bien se ven los platillos desequilibrados a raíz de la aplicación de la perspectiva lineal con puntos de fuga, mide el peso y es símbolo de la Justicia. El compás y otro artefacto que la Musa tiene en la falda son elementos de precisión. Las herramientas del Carpintero están casi todas, martillo, tenazas, clavos, una tabla, escuadra, cepillo de carpintero y serrucho. No olvidemos que Cristo y su padre eran carpinteros y la escalera es para bajar a Jesús de la Cruz, pero tiene los siete peldaños, que la Alquimia dice que hay que subir para llegar a la Sabiduría o sea a la Piedra Filosofal. Otro atributo pitagórico que ya analizaré, es el Tablero Mágico, Tablero de Júpiter o tablero con un sistema determinado de ecuaciones con un único resultado: 34. Caldero con retorta en cocción. Corona de berros y ranúnculas. Aún me falta determinar la especie de jeringa que asoma desde debajo de la falda de la Musa y el objeto que aparece detrás de la esfera. Parece un frasco de perfume o algo de metal, tiene un cilindro unido por una cinta. ¿Alguien sabe de qué se trata?
Texto, análisis compositivo y ficha: Alfredo Benavidez Bedoya.
(Continuará)
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lunes, 26 de mayo de 2014
La Piedra filosofal de la Melancolía de Durero.
La Melancolía. La Piedra filosofal.
Cartón, cinta de pintor y pasta de modelar.
Autor: BB
La Piedra Filosofal de aspecto extraño y en un escorzo agudo que Durero nos presenta en La Melancolía, es un romboide irregular al ser truncado, pero es regular porque sus lados sin truncar son rombos regulares con sus cuatro lados iguales, lados generados por la unión por la base de dos triángulos equiláteros. Al ser su módulo de construcción un triángulo equilátero todo truncamiento produce también triángulos equiláteros, y en el caso que nos ocupa el truncamiento es horizontal y paralelo a la base de los dos triángulos de las pirámides equiláteras, que se unen para hacer el romboide. El truncamiento produce además pirámides equiláteras más o menos grandes, según sea donde se realiza el mencionado truncamiento. La Tetractus está inscripta en todo el romboide, ese es el aporte personal que yo hago dentro de todo este discurso interpretativo. Ya lo verán demostrado.
Texto y modelos: Alfredo Benavidez Bedoya.
(Continuará)
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domingo, 25 de mayo de 2014
La Melancolía numérica.
La Melancolía numérica. La Melancolía 6.
Dibujo a lápiz sobre papel Schoeller Durex de 180 gramos. Tamaño A4.
Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.
El pitagorismo está muy presente en la Melancolía y en el pensamiento de todo artista visual, pues la base matemática de la composición es innegable. Bueno, cuando esto se conocía y se lo tomaba en cuenta, aunque no es preciso a veces estudiarlo, basta con haberlo adivinado solo de chico y empezar a dibujar bien desde niño. ¿Qué quiere decir bien? Tengo una respuesta clara pero me la reservo. Pitágoras nació en la isla de Samos entre 580 y el 570 antes de Cristo, se fue a Egipto, donde estudió la geometría y se inició en los ritos egipcios, volvió a los 50 años a su isla y se tuvo que exiliar en Sicilia. Es allí donde sus enseñanzas tuvieron un gran éxito, a su muerte los pitagóricos tomaron el poder en varias ciudades formando la “Liga Crotonense”. Dentro de la confraternidad pitagórica las categorías eran las siguientes: primera categoría para los filósofos matemáticos, segunda categoría para los filósofos políticos sociales o nomotetas y la tercera categoría para los políticos, que eran meros agentes de ejecución de las órdenes y de enlace entre las ciudades. Eran sabios los pitagóricos, los políticos para los mandados.
Las matemáticas entendidas por los pitagóricos no eran las de hoy en día, ante todo concebían dos clases de números: el Número divino, que era un número vinculado con la Idea y era considerado puro y otro número, que era el que conocemos y era considerado el Número científico. Esta diferencia de números da lugar a dos tipos de Aritméticas, a dos disciplinas: la Aritmología, que era la mística del Número y tenía tendencia metafísica, la Aritmética que se ocupa del Número científico abstracto y el Cálculo, que sería nuestra Aritmética que trata sobre los números concretos. La Aritmología fue especulando sobre la presencia del Número en el mundo y a vincularlo con fenómenos naturales, llegando al hermetismo, a la numerología y a la magia numérica, magia que era considerada algo real, en el Egipto que conoció Pitágoras. Los pitagóricos pensaban que el Número era una multitud limitada o una combinación de unidades. Pensaban que el Número Divino, el 1, al partirse en otras unidades daba lugar a los otros números. El mundo al alejarse de la Unidad Primera, la unidad divina, más se hunde en la Materia, más indefinido se vuelve. Es por eso que se busca lo escaso, porque lo escaso está más cerca de la Unidad primera. No se trata de la igualdad entendida ideológicamente. El mundo al seguir partiendo la Unidad primera, va perdiendo calidades, se dirige a la anomia, se transforma en lo indiferenciado. Tiene algo de la Teoría del Big Bang. Nicómaco de Gerasa habla de una multitud limitada, finita, eso nos lleva a pensar que el conjunto de partículas o unidades al volverse completamente iguales entre sí, e iguales a la partícula generadora, se estabilizan al desaparecer la fricción, por eso la partición permanente cesa y el sistema queda en reposo. En ese momento yo creo que comienza la lenta pero paulatina concentración otra vez, no se repite lo mismo pero la reconstrucción de la Unidad Primera es el objetivo, y después otra vez se vuelve a partir, todo una y otra vez. Lo escaso cuando todo se vuelve indeterminado es algo que conserva más propiedades de la unidad generadora, o sea Dios o el Big Bang. Por eso nos gustan las mujeres hermosas, porque son escasas y tienen algo más que las otras no tienen, si todas fueran hermosas buscaríamos a las feas, a las distintas. Lo feo sería aquello que está más indeterminado o menos determinado por armonías geométricas o propiedades que la Unidad Primera contenía en exceso, por eso el Big Bang, digo. El oro si estuviera tirado por las calles como si fueran piedras vulgares, ni siquiera lo levantaríamos, se aprovecharían sus propiedades físicas y nada más. El verdadero motor de la lucha de clases, es la existencia de los escaso. Con las monedas igual, la llamada inflación es la partición sistemática de un valor sin respaldo. El dólar americano es escaso para nosotros, por eso se busca si la moneda propia está muy partida, como de hecho se partían las monedas de a cuartos, al traer marcado en su diseño las líneas de golpe para el cortafierro.
Las reflexiones místicas y metafísicas sobre el Número Divino y su multiplicación en el resto de los números, llevó desde la numerología, la magia y otras ocupaciones herméticas, a darle a los números significados asociados con el mundo y sus fenómenos. Me refiero sólo a algunas de estas interpretaciones, ya que hay muchas más:
el cero como todos saben es un invento árabe, los pitagóricos partían desde la Unidad y retornaban a ella, no conocían el cero, pero al ser incorporado a los sistemas decimales también se lo llenó de significados. Se lo relaciona con la Obra completa del alquimista. Es el contrario, opuesto y reflejo de la unidad, el ser y el no ser, el cero es la forma perfecta, es el huevo como símbolo de lo latente y potencial. El Uno es el símbolo del Ser. La Unidad Primera como principio activo que se fragmenta y origina lo múltiple. El Dos es un opuesto al Uno, un eco, un reflejo, se presenta inmóvil por equidistancia de fuerzas. Es la sombra del Uno, es un número nefasto. El Tres es la síntesis espiritual, la Trinidad, es la resolución del conflicto contrapuesto entre el Uno y el Dos, la resolución del dualismo. Triángulo equilátero con tres puntas: nacimiento, cenit y ocaso. Al cuatro se lo conoce como el símbolo de la Tierra, de sus cuatro estaciones y sus cuatro puntos cardinales, es el número de las realizaciones concretas. El cinco es la Péntada. Es el número de Afrodita, la Diosa de la unión fecundadora, es el número de la armonía, de la salud y la belleza del cuerpo humano. Es la Quinta Esencia, los cuatro puntos cardinales más el Centro. El Pentagrama, los cuatro dedos más el pulgar, la estrella de cinco puntas. El seis aparece en la unión de dos triángulos, es el símbolo del alma humana, el equilibrio de la balanza (como la que aparece en La Melancolía), representa al Hermafrodita, arquetipo de la unión de los opuestos y se lo considera el número de la prueba y la realización al haber sido seis los días de la Creación. El siete es otro Número importante. Se lo considera el Orden completo, el ciclo completo o período consumado. Contiene las seis direcciones del espacio más el Centro (los cuatro puntos cardinales, el arriba, el abajo y el centro de todo). Es la suma de lo ternario más lo cuaternario. Al ocho por su misma configuración gráfica se lo asocia a la serpiente que se muerde la cola, el ouroboros. Por eso representa la regeneración. Esto es posterior a la Grecia clásica porque los griegos no usaban nuestros números, a éstos los representaban con letras de su alfabeto. El nueve vuelve a insistir en el triángulo con la triplicidad de lo que ya es triple. Representa en forma completa al mundo corporal, espiritual e intelectual del Hombre, el nueve es el límite antes del retorno a la unidad. El Diez es el Número de la perfección, y simboliza la totalidad del Universo. Es el Número de la Perfección por sumar dos Péntadas, porque es el retorno a la unidad en los sistemas decimales y porque está generado por la Tetractys (griego), Tetractus (latín) o Tetracto el uso nostro. La Tetracto es la suma de 1+ 2+ 3+ 4+ = 10. La Tetracto en la Melancolía va a ser mi aporte personal a la interpretación de este maravilloso grabado.
Texto y dibujo: BB
(Continuará)
sábado, 24 de mayo de 2014
Dodecaedro flotando en mi habitación mientras hacemos el amor.
jueves, 22 de mayo de 2014
Señora barriendo mis hologramas.
“Señora barriendo mis hologramas”. Grabado en linóleo. Medidas: 60 cm x 80 cm.
El grabado es uno de los relacionados con los poliedros y la piedra filosofal realizados por el Autor. La cabeza de la Señora está resuelta con una anamorfosis y el gato negro y la escoba, hacen obvia su verdadera identidad nocturna.
Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.
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